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CORNERS

NIETZSCHE EN ISRAEL

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Parece improbable lo sé. Ver a Friedrich Nietzsche genio, y como tal, contradictorio sin parangón ligado a Israel. Es sabido que admiraba a los judíos por su unión pero a su vez era un nacionalista alemán o eso decían sus parientes. Y es sabido que los nazis lo malinterpretaron y llovieron muertes a granel en el pueblo judío.

Pero lo que si que parecen tener asumidos los políticos de Israel es lo que Nietzsche llamó transvaloración. Ellos lo hacen continuamente. Que las milicias palestinas radicales secuestran a un soldado israelí, es un acto de terrorismo. Qué el gobierno israelí que parece un líder en eso de la diplomacia decide que la única respuesta posible es la militar y se pone a lanzar misiles a la franja de Gaza, esto Amir Peretz lo llamaría reacción lógica o lucha contra el terrorismo. Cambia el medio (guerrillas/gobierno) pero in facto, los dos hacen lo mismo.

Está muy comprensible la llamada cuestión judía en Israel: la Unión Europea que todavía tiene la cabeza baja y síntomas de culpa por tío Hitler permite desde siempre a los políticos de Israel (un país con ciudadanos militarizados, no nos olvidemos de estas “democracias”) lanzar misiles y a su vez se avergüenza ante los radicales y también militarizados de Hamás  cuando les piden ayuda y dicen que la culpa es de los israelíes.

 

La lástima es que haya tan poca conciencia política con estas actuaciones. ¿El motivo? El poderoso lobby judío y la decisiva influencia de Estados Unidos en el meollo que día tras día el odio por cosas tan abstractas como ser palestino o ser judío sea rutina, y vivir en Gaza un pasaporte al infierno y al horror sin billete de regreso.

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LA CULTURA POP ELEVADA AL ELEFANTE

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¿Quién no ha echado la rivalidad Star Wars – Star Trek al aire sólo por al similitud que provoca tener dos Stara precediendo dos títulos literalmente antagónicos? De acuerdo, Star Wars lo ha logrado, se ha asentado con un tromo similar al del emperador Palpatine en nuestra cultura popular y nadie parece que vaya a quitarle el puesto, con John Williams, Star Wars Kid, Yoda, Jar Jar Binks parecen ser símbolos de la eternidad.

 

Pero ojo que lo que tenemos entre manos es un homenaje grandioso. Un fan de la serie usando tecnología satélite ha hecho en sus maíces un laberinto gigante dónde reproduce las figuras de la serie. O sea el exceso del exceso llevado al más todavía. Desde luego la legión de trekkies no va a tener rival, mientras Star Wars es cultura pop destinada al mainstream, el eterno halo de melancolía que se percibe en los amantes de Mr. Spock parece único ;  sino observen ahí arriba ese laberinto, esa poética interior…. (Sí, Seth McFarlane es también un fanático sin remisión de la serie)

EL LUCHADOR BORRACHO EN EL OJO DEL PÚBLICO

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El eterno pupilo del eterno maestro que le hacía pasar dolorosas pruebas ya tiene el título oficial de drunken master. Jackie Chan interrumpe un concierto de un célebre cantautor taiwanés, insulta al público y lo hace, justo después de donar gran parte de su fortuna a una organización benéfica (y ya saben lo bien que te pone la prensa por ello). Pues nada, si Zidane lo hizo con un cabezazo literal, Jackie ha optado por una patada metáforica volando así su imagen pública y ofreciendo otro crepuscular (en el sentido más wilderiano) espectáculo de decadencia en el siempre interesante mundo de las estrellas de acción.

MUTACIONES DEL SIGLO XXI

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Se acabaron las sutiles y muy perversas lecturas en los partidos de fútbol. Se acabó porqué una vez más lo explícito supera a lo velado. Leo en el siempre imprescindible 20 Minutos, que el Barça se podría estrenar con su primera peña gay para combatir la homofobia y demostrar que fútbol y homosexualidad no tienen porqué estar separados. Puede ser gracioso ver con otros ojos el sudor, el compañerismo, y la virilidad que siempre están en el terreno de juego dónde once tipos se pelean por una pelota y demuestran una admirable condición física. Y hay que admitir que la figura del heterosexual cervecero dotado de una solemne barriga que combina fútbol y mujeres acaba de recibir un duro (y sano) golpe: el de la variedad.

Lo interesante del asunto es un tema muy habitual del siglo XXI: la identidad como preocupación máxima de ciertos colectivos. En realidad el concepto de integración nuevo no es el de la igualdad y el de no prestar atenciones a nuestra sexualidad, color, piel;  es el de reivindicar colectivos exclusivamente dedicados a preservar determinada identidad en determinada temática.

 Cuenta Alejandro Gándara en El Escorpión además que en USA la identidad tiene expresiones todavía más exageradas: hay una asociación de sordomudos que se niega a aprender el idioma de los sordomudos (o sea el lenguaje gestual) porqué vulnera sus derechos como tales, es decir, que la sordomudez no es una enfermedad sino una forma de estar en el mundo como tan bien define Gándara.

Está claro que la homosexualidad no es equiparable a una enfermedad pero que la conversión de diversas identidades fagocitaría muchas divisiones en lo que intrínsecamente es una peña de fútbol. Pero quizás tanta asociación gay, negra, o lo que sea llevada al paroxismo sea una forma velada de intolerancia basada en el nada buen método de la división en categorías como si el ser humano recuperara su pasado tribal.

BLACK THURSDAY

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El desconcierto es generalizado en Bombay hoy. Otro día 11, fatídica casualidad o buscada coincidencia, no lo sabremos hasta que la autoría salga a la luz.

THE PIPETTES O EL SITIO ADONDE FUE NUESTRO AMOR

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Imaginen a una teenager que no tiene nada de Internet (y de toda esa lista con la que Rick Moody abre su obra maestra) y está escuchando en su habitación el nuevo hit de las Supremes acompañadas por Diana Ross la perfecta despedida que es Where did our love go. A ella le encantan estos grupos. Después se pone a Martha Reeves & The Vandellas, The Crystals, The Ronettes…. Y sigue moviendo las caderas alegre mientras el pop que resuena por la cuatro paredes es capaz de resumir con su sonido sintético todo el estado de ánimo de una generación.

Pues esto ya NO puede ser nostalgia y lo mejor de todo es que por primera vez, sí, necesitábamos este revival. El pop nunca deja de nutrirse de sí mismo, lo dice su historia desde los tiempos más remotos con los antiguos coros. El sonido inolvidable de Phil Spector, el wall of sound, resucitado con unas letras que no ocultan con vergüenza o sensibilidad inventada, o falso sentimiento indie, su pura y dura frivolidad. Porqué de eso va el pop de Spector en realidad, ingenuidad y frivolidad al fin y al cabo no están tan lejanas.

Este trío de chicas, han arrasado con un revival sin analgésicos y sin cotas demasiado notorias de nostalgia pasada, cantan en su maravillosa y perfecta Pull Shapes con un descaro y un vitalismo oxigenado letras que deben ser descifradas llenas de frases memorables como Dance with me pretty boy tonight….

Y tampoco se quedan atrás el otro single famoso, Your Kisses are wasted on me dónde se proponen sintetizar tres jingles en uno. Y salen ilesas, y nosotros con ganas de saltar sobre nuestro colchón.

-Videoclip de Pull Shapes.

-Your Kisses are wasted on me (Video Promocional).

EL GRAN GATSBY

EL GRAN GATSBY.

Autor.: Francis Scott Fitzgerald.

Traductor: E. Piñas.

Editorial: DeBolsillo.

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Las ediciones de bolsillo nos deparan bellas sorpresas, y lo mejor es conseguir bonitas obras maestras, clásicos de las literatura cercana o lejana a un precio muy bueno. Lo que ocurre con El Gran Gatsby obra de principios del siglo XX es que parece sellada con su eterno título de clásico de la literatura. No pocos jocosos y no sin cierto halo de ironía afirman que los clásicos literarios son aquellos que nadie se atreve a leer.

 

Pues con El Gran Gatsby podemos contradecir a todos aquellos que piensen que un clásico es por obligación aburrido y se aleja completamente de los disfrutes que necesitamos y nos proporcionamos con la orgásmica o anestésica (dependiendo del tipo de lector claro) novela popular.

 

Está absolutamente todo en está novela. Y cómo. La verdad es que la huella de Fitzgerald es la mejor de todas en la literatura norteamericana: no se ve pero está indefectiblemente siempre. La Nueva York de Fitzgerald ciudad llena de pisos y fiestas parece ser la misma de Cheever en sus cuentos, parece ser la que revisita continuamente en sus clubs de jazz con nostalgia y pensando en Jay Gatsby, el mismo Holden Caulfield.

 

Francis Scott Fitzgerald está más cerca de su nuevo rico Gatsby que de Nick Carrington (el narrador) conviene recordar. En su historia flotan demasiados elementos así que trataremos de ser sintéticos: amores imposibles y asesinatos de la peor calaña. O sea, la peor calaña es la que gastamos los humanos.  Cuando hablamos a las espaldas de alguien, cuchicheamos, y nos regodeamos en su ausencia. Cuando muchas veces nuestra envidia y mediocridad nos delata lo único que nos queda es hablar por hablar.

 

El autor vivió (y no es difícil comprobarlo) todo este viaje sin vuelta atrás que supone el Sueño Americano. Y los lectores a través de los ojos de Mr. Carrington suspiraremos al cerrar la última página aquello de:

“Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado”

 

Y parece que al lado tengamos un jardín contiguo, ahora abandonado, con las aguas de la piscina llena de hojas otoñales, y la orquestra dispuesta a tocar la Moonlight Serenade.

LAS COLINAS TIENEN OJOS

LAS COLINAS TIENEN OJOS.

(The Hills Have Eyes, 2006)

D.: Alexandre Aja.

G.: Alexandre Aja y Gregory Levasseur según el film de Wes Craven.

I.: Aaron Stanford, Ted Levine, Kathleen Quinlan, Emile de Ravin, Vinessa Shaw, Dan Byrd, Billy Drago.

105 minutos. Color.

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La nueva hornada de cine de terror mira hacia atrás con cariño y ansia para reinventarse a sí mismo. Ni siquiera estas ganas de versionar a los clásicos son nuevas. En los años ochenta ya ocurría lo propio con las transgresoras reinvenciones de los clásicos de los cincuenta llevadas a cabo por Paul Schrader y John Carpenter.

Ahora en pleno siglo XXI son los años setenta, una de las décadas más brillantes para el género,  los fichados por los productores y creadores. Lo que ocurre es que desafortunadamente la idea no siempre sale bien y hay que soportar muchas veces reediciones incluso más “edulcoradas” (como La Profecía) y otras más bien lamentables (La Niebla). Sin embargo hay dos remakes que se han tomado el lujo de explorar las sendas de sus originales y llevarlas más allá, sin defraudar por ello el espíritu y teniendo en cuenta el respeto al mito del material de partida. Hablo de Amanecer de los Muertos  y La Matanza de Texas dos de las mejores nuevas películas de horror.

Alexandre Aja parece con este remake querer asumir y resumir la década de los setenta pero no es Rob Zombie y el público lo sabe. No vamos a ver ningún tour de force, sino un divertimento digno y olvidable. Por eso toda la película parece ser una continuadora (no tan efectiva y no tan sutil como esperaríamos) del espíritu de los dos grandes remakes mencionados ahí arriba: un poquito más de gore para ser una película del mainstream y muchas dosis de sátira política a costa de una América en la que la palabra monstruos y humanos parece circunstancial.

Con nueva imaginería (esos maniquíes y toda la sabia utilización del ambiente añejo fifties del pueblo fantasma como elemento de inquietud) y conservando los momentos más brutales de la original como la violación en la caravana, justo el momento dónde la acción toma otro rumbo, la cinta de Aja se ve con disfrute y agrado, y con una ausencia total de pretensiones que hace que tanto producto como consumidores sepan con un placer que al día siguiente la olvidarán.  

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DE VASCOS Y HOMBRES (OTROS)

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Del llamado conflicto vasco solo hay una percepción que parece común: es un tema espinoso y es muy difícil sacar algo en claro. Lo es. Entre los sollozos de dolor de víctimas y el silencio del humo de los disparos es difícil para cualquier ser humano establecer una guía para entender lo que en realidad resultan ser, como al fin y al cabo todos los problemas, los conflictos más elementales.

John Updike precisamente acaba de titular una novela titulada Terrorist que ha recibido merecidos elogios, aunque solo sea por el cambio de rumbo del sabio autor norteamericano que no creo que sea tal (y lo digo en el mejor de los sentidos, teniendo en cuenta que un cambio formal nunca es un cambio de fondo). Pues es el mismo autor de Las Brujas de Eastwick el que definía la vida como algo que consiste en transigir para alcanzar un equilibrio entre lo que uno quiere hacer y lo que otros quieren hacer.

Sin embargo hay muchas voluntades y demasiados intereses en juego como para que el conflicto vasco se resuelva de una forma fácil, dialogante, y esperanzadora. Es difícil perdonar, es aún más arduo vivir con la perpetua sensación de dolor y desamparo y de sentir que no tenemos nada que ver, y es aún más complicado poder explicar palabras como perdón a los que viven en sus carnes un atentado.

¿Y qué fue de ETA? Preguntarán algunos al cabo de unos años, si es que el proceso llegase a culminar, pues vayan ustedes a saber. Como en la antigua URSS las bandas paramilitares quedan completamente abocadas al mundo del crimen, les guste o no a los dirigentes políticos. ¿O es que se creen que los asaltos de la Europa del Este surgen de la nada? Acostumbrados a una organización sólida y unos principios en los que creer, estos neo-guerreros no pueden de golpe convertirse en racionales ciudadanos dispuestos a luchar por sus principios democráticamente.  Porqué estos principios funcionan acaso como excusa, como pilar en sus vidas carcomidas por una ideología que poco tiene de ideas y mucho de fe.

Incapaces de reaccionar, de analizar, atentados por los medios de comunicación convencidos de verdades absolutas y con pocas ganas de negociar, con un clima político que incita a la abstención mayoritaria, y con un mal karma generalizado en las charlas, poco espacio queda a los ciudadanos para detenerse, observar y reflexionar la (des)integración de una parte de la sociedad a la paz. Y también como otra parte, quizá más pequeña, vidas perdidas destinadas al muy poco satisfactorio arte de matar (o eso dicen), pequeños mercenarios destinados a la delincuencia sin coartadas ideológicas.

BLOGABUNDOS

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Leo en 20 Minutos que el fenómeno blog ha alcanzado una nueva cima de originalidad: el elegido en esta ocasión lleva el nombre de Kevin Barbieux y es el responsable de Homeless Guy (un título elocuente) un site donde narra sus desventuras como sin techo en Nashville, Tenesse (dicho esto, esta línea adquiere dimensiones vagamente literarias).

El tipo ha aprovechado su lógico éxito para recibir donativos a través de Internet. Mientras espero que Borjamari ofrezca su visión del asunto, me atreveré a decir que la fórmula no porqué sea ocurrente es original y ello no deja de ser una experiencia interactiva para el lector, que pone a sus emociones en una interesante prueba de fuego.

¿Qué nos puede más al leer la bitácora? ¿El síntoma de culpabilidad  o la pura y dura compasión? ¿El morbo o la rabia por convertir desgracias propias en un diario? Literatura underground dirán algunos, ganas de aprovecharse de la bondad de la gente dirán los más iracundos. Sea como sea lean al bueno del señor Barbieux y veremos la vida al menos desde otra perspectiva.

Sea como sea mr. Barbieux ya da una dosis de pequeña poesía, melancolía y muy buen oído: dedica un post al maravilloso Clifford Brown (ahí arriba lo tienen) una de las trompetas más inolvidables del jazz más mítico (aquél que se oía en medio de humos y suspiros en clubes divididos entre muchas urbes como París y Manhattan)

Dejemos que pase un tiempo y ya veremos como deriva la experiencia esta. ¿O es qué pensaban que todos los blogs autobiográficos iban a estar destinados a los alardes poéticos que surgen en la adolescencia y las crónicas del hastío de una nueva juventud que lleva el sello No Future escrito en sus camisetas vitales?

Y ni falta que hace recordar que cuando uno explica su historia siempre caen en mayor o en menor medida gramos de ficción. ¿O acaso debería decir de realidad?

CUATRO SERIES PARA VER EN ABIERTO

Puesto que la parrilla de series de televisión españolas andan un tanto limitadas (ya hablaremos ya) les hago un repaso para que ustedes pueden gozar de las mejores networks foráneas:

 

-Roma.

Aprovechen la muy ingeniosa idea que han tenido las mentes pensantes de la cadena de reponer toda la serie desde su inicio. De factura inglesa e impecable realismo, Roma está narrada con todo el mejor sabor inglés: aquél que lo aleja profundamente de los convencionalismos norteamericanos (y toda su mojigatería) para mostrarnos orgías, sangre, y todos los excesos de la Roma inmediatamente antes de ser imperial llena de conspiraciones y odios entre soldados, esposas, esclavos, y de fondo el enfrentamiento entre Cicerón y César. Una maravilla.

Cuatro, Lunes 22.00 (episodio Doble).

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-CSI: Las Vegas.

Déjense de la ya clásica maniobra de destinar para el verano el sucedáneo de Miami, y aprovechen para ver los nuevos episodios de las aventuras de Gil Grissom, el detective más carismático desde Colombo (Tarantino dixit). La serie manufacturada por Jerry Bruckheimer es capaz de reinventar con muchísima diversión un esquema tan manido y clásico como siempre ha sido el procedural, adaptándolo a los tiempos dónde la ciencia es capaz de batir al crimen más perfecto.

Telecinco, Lunes 22.00.

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-Mujeres Desesperadas.

Aunque en su segunda temporada ha perdido unos cuantos tantos respecto a la gracia y sorpresa que siempre aguarda cualquier first season de una serie, sigue siendo una elegante y sofisticada comedia noir que muestra el lado más oculto de los suburbios residenciales de USA, y de vez en cuando destila una ironía sobre la clase media alta norteamericana que es algo así como un John Cheever muy desnatado, dietético, parcialmente anestesiado y patrocinado, claro.

TVE1, Martes. 22.00

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-Alias.

Del ahora muy cult JJ Abrams (artífice de ese otro instrumento destinado a la adicción que se llama Lost) nos emiten la cuarta temporada de su perfecto serial ideal para salir del atolladero que supone crear una serie teen-bluff como es la terrible cursilada Felicity. En este sentido esta serie funciona prácticamente a todos los niveles: incorporando una nada velada parodia de los esquemas amorosos y adolescentes de su anterior serie en un personaje: Sydney Bristow y paseando todos los tópicos habidos y por haber en el cine de espías (o sea un amplio conocimiento de la cultura popular) donde no faltan madres rusas del KGB, dobles (y hasta triples) identidades, clones, y demás. Amplio presupuesto para una de las diversiones más sanas y honestas que se emiten actualmente.

Cuatro, sábado. 17:45. (Doble capítulo).

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EN CASO DE GEOPOLÍTICA CONSULTE A SU FARMACÉUTICO

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Uno de tantos vicios que gustan más a los confabuladores más avispados que saben qué hay algo ahí fuera antes de Dan Brown e incluso de Chris Carter (no me atrevería a datar antes de Jiménez del Oso) es aplicar la geopolítica al mundial, hecho que o necesita una criptografía intelectual no disponible al ciudadano de a pie o consiste en aplicar la imaginación y la interpretación propia, con lo que tenemos thrillers geopolíticos para rato y a  sumar el más ingenioso.

Pero paren atención a este Mundial para comprobar con sus ojos su escepticismo. Irán no ha resultado ninguna amenaza, Estados Unidos no ha liderado nada, y Venezuela brilla por su ausencia igual que Bolivia. Aquí los escépticos más astutos añadirán la coletilla entre risas de y Francia no lidera para nada la UE.

Nos guste o no hay que concederle la palabra a los más malpensados aunque solo sea para entendernos más a todos nosotros que a lo que ellos mismos predican. Observen una renacida Alemania, fuerte e imbatible económicamente, un Brasil asentado en Niké y los spots de alto sueldo eliminado implacablemente, una Italia llena de esperanzas gracias a la llegada de Prodi  que vence con su socialdemocracia bienpensante una Ucrania de ecos “urssianos” derruida (sic) ¿una España desintegrada? Más bien una merecida derrota. ¿Y Portugal?

Demasiadas dudas quedan en el tintero pues la interpretación política de todo el asunto de la FIFA World Cup solo la podría realizar un cuadro de Kandinsky para entender algo y ya es decir. El fútbol es así: siempre ganan los alemanes. No estamos pues muy lejos del refranero cocido entre los aficionados urbanos en algún lugar del siglo veinte que decían verdades que por cosas del fútbol funcionan y que Paul Auster llamaría azar. ¿Dispuestos a escribir una bonita crónica sobre el azar protagonizada por brasileños con esperanza, argentinos que ganan a ritmo de tango y otras cosas del realismo mágico de procedencia industrial?

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NORWEGIAN WOOD

“NORWEGIAN WOOD”

Autor: Haruki Murakami.,

Traductor: Lourdes Porta.

Editorial: Tusquets.

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El éxito inesperado más reciente lleva sellado el nombre de una equívoca traducción Tokio Blues que borra de un suspiro toda la sutilidad que proporciona el maravilloso original, el título también de una de las mejores canciones de los Beatles, si es que eso es decir algo concreto.

Haruki Murakami tiene la facilidad de conectar con el mundo occidental gracias a una educación muy similar a la recibida en otro lugar de oriente por otro contemporáneo llamado Wong Kar-Wai. A ambos la influencia de la cultura pop  (y occidental) en sus vidas un método de expresión de los estados de ánimos del hombre contemporáneo, y en particular a Murakami fruto de esos japoneses nacidos después de la segunda guerra mundial y que no dudan en montar clubs de jazz “a la europea” en el seno de una ciudad tan ecléctica como lo es Tokio.

A ojos de Murakami esta ciudad tiene un significado especial, el mismo que tenía Nueva York para Fitzgerald y Los Ángeles para Chandler, y al  corazón del lector llega toda esta efervescencia que sentían todas las callejuelas japonesas viendo películas de Pasolini y escuchando a Coltrane.

Así pues su narrador es el joven Watanabe, un tipo que imita a Holden Caulfield involuntariamente (la cercanía de Salinger es evidente) y que se ve atrapado por el pasado, por los recuerdos. De eso habla en realidad Murakami con su novela: del peso de los recuerdos para vivir nuestra vida. Atrapado por la esquizofrénica femme fatale Naoko, Watanabe está a un paso de la espiral, por el camino Murakami adopta dos formas narrativas clásicas: la del Gran Gatsby para describirnos la relación que establece a la manera de Nick Carrington su narrador con un compañero de universidad, y En la montaña mágica de Thomas Mann para hablarnos de los misteriosos sanatorios aislados del mundanal ruido donde yace Naoko.

Intensa y bella, su autor nos brinda una característica que luego descubriría como típica: la de obsequiar al lector con un final para dejarle completamente KO, entre sorprendido y exhausto.

Publicada en 1987 no sería hasta 1992 cuando su autor nos brindaría una obra, Añ sur de la frontera, al oeste del sol, plenamente redonda y ya sin ningún altibajo en su engranaje narrativo, ni ninguna dependencia. Pero es imposible dejar escapar este inesperado fenómeno literario y ligarlo a una calidad mala: alejado de los tradicionalistas, Murakami puede conectar con su literatura lo mejor de dos mundos que en el fondo no son tan opuestos como creemos.

La Profecía

La Profecía.

(The Omen, 2006)

D.: John Moore.

G.: David Seltzer.

I.: Liev Schreiber, Julia Stiles, Seamus Davey-Fitzpatrick, Mia Farrow, David Thewlis, Michael Gambon.

110 minutos. Color.

Image Hosted by ImageShack.us Remake del clásico satánico por excelencia, al lado de la posesión orquestrada por William Friedkin en su época de esplendor, con una  trascendencia paralela a la de su campaña de markéting, con lo consiguiente de decisiones de este tipo: gracioso pero limitadísimo. El arte de revisionar nuevas historias tiene la mala costumbre en estos últimos años de optar por la variante clónica lo que resta a la historia cualquier atisbo de explorar otras líneas que no se hicieron en el original y opta por transitar por caminos más obvios que tienen como fin el reeditar para la generación PSP sabiendo que ésta desconoce por completo o casi los referentes. Resulta pues curioso ver como la broma conceptual de Gus Van Sant llamada Psycho ha terminado siendo mal asimilada por Hollywood que se empeña en precocinar pero no debemos dejar de escapar otros remakes del fantástico de lo más estimulante como La matanza de Texas o El amanecer de los muertos.

La campaña publicitaria citada estriba en estrenar el film el 06/06/06 y es una idea magnífica. Lo que ocurre es lo que prácticamente todos sabíamos: John Moore no es Richard Donner. Y el guión es el mismo de Seltzer pero incluso peor. El firmante original es un tal Dan McDermott reemplazado por cuestiones legales por el mismo Seltzer, y las únicas variaciones estriban en el esquema de las muertes creativas algo cambiado, unas dosis menores de gore, y unas referencias rídiculas (por facilonas) al 11S y al Katrina. Los actores están correctos y el infante en cuestión logra causar una bienvenida inquietud al espectador, pero... las comparaciones se mantienen y odiosas, y me temo que este inofensivo intento de copia resulta al menos entretenido. Se agradece al menos que hayan mantenido el Ave Satani, pieza fundamental de las bandas sonoras del fantástico compuesta por Jerry Goldsmith, y tras ese son apocalíptico, al final se advierten secuelas a corto plazo dispuestas a estancarse de lleno en la mediocridad si tenemos en cuenta que las continuaciones originales ya se sitúan muy por debajo de los logros de la cinta de 1976.  

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